A la hora de calentar una habitación pequeña o complementar la calefacción central, muchas personas dudan entre comprar un radiador eléctrico o un calefactor. Ambos funcionan con electricidad, sí, pero no consumen igual ni sirven para los mismos usos. En este artículo te explico sus diferencias, cuánto consume cada uno, cuál es más eficiente según la situación y qué te conviene elegir.

¿Cómo funciona cada uno?

Radiador eléctrico

Funciona calentando un fluido interno (aceite o resistencias) que luego irradia calor de forma estable y continua.

  • Calor suave y uniforme
  • Calentamiento más lento
  • Mantiene la temperatura durante más tiempo incluso apagado (inercia térmica)

Calefactor (estufa de aire caliente)

Utiliza resistencias que calientan el aire y un ventilador que lo impulsa hacia fuera.

  • Calienta muy rápido
  • El calor desaparece enseguida al apagarlo
  • Ideal para espacios pequeños

Consumo eléctrico: ¿Qué gasta más?

Tanto radiadores como calefactores suelen tener potencias entre 1000 y 2000 W, y la regla básica es simple:

A igual potencia, consumen lo mismo por hora.

Pero la clave está en cómo entregan el calor y cuánto tiempo deben estar encendidos.

Consumo típico

AparatoPotencia habitualConsumo por hora
Radiador eléctrico800–2000 W0,8–2 kWh
Calefactor1500–2000 W1,5–2 kWh

Los calefactores casi siempre trabajan a su potencia máxima porque necesitan soplar aire caliente para funcionar.
Los radiadores, dependiendo del termostato y la inercia térmica, no siempre están al 100% durante todo el tiempo.

Diferencias de eficiencia en la práctica

Aquí está el punto clave:

Uso puntual (pocos minutos o menos de 1 hora) → El calefactor es más eficiente

  • Calienta rápido
  • No necesitas que mantenga la temperatura
  • Perfecto para baños, despachos o habitaciones donde solo estás un rato
  • Aunque consuma más potencia, funciona durante menos tiempo

Ejemplo: Calentar el baño 10–15 minutos antes de la ducha. Aquí el radiador tardaría demasiado en calentarse.

Uso prolongado (varias horas) → El radiador eléctrico consume menos

  • Calienta lento pero mantiene la temperatura con menor esfuerzo
  • El termostato hace que se encienda y apague automáticamente
  • Tiene inercia térmica: mantiene calor incluso apagado

Ejemplo: Mantener caliente un dormitorio durante toda la tarde o noche. El calefactor gastaría muchísimo porque estaría casi siempre encendido.

¿Cuál consume menos de verdad?

En la práctica:

  • Para calentar durante poco tiempo → el calefactor gasta menos.
    (Calienta rápido y se apaga rápido).
  • Para calentar durante horas → el radiador eléctrico gasta menos.
    (Trabaja a ciclos, conserva calor y no necesita potencia constante).

Conclusión: ¿Qué te conviene más?

Elige calefactor si:

  • Lo usarás menos de 1 hora seguida
  • Quieres calor inmediatamente
  • El espacio es pequeño (baño, estudio, vestidor)
  • Buscas un aparato barato que ocupe poco

 Elige radiador eléctrico si:

  • Lo usarás varias horas al día
  • Quieres calor estable y silencioso
  • Te interesa gastar menos en el largo plazo
  • Calientas dormitorios, salones o zonas de estancia prolongada

Resumen rápido

  • Calefactor = rápido, ideal para corto tiempo, consumo puntual bajo.
  • Radiador eléctrico = lento pero eficiente en uso prolongado, más cómodo y uniforme.
  • El que consume menos depende del uso, no solo de la potencia.